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13 de enero de 2018

Segundo trimestre


Hola familia! Unas semanillas de no dormir y las fiestas (feliz 2018!) han retrasado la publicación de esta entrada. Y es que cuando dicen que no volverás a dormir igual cuando tengas un bebé llevan toda la razón!

Hoy os cuento cómo transcurrió mi segundo trimestre de embarazo, para mí (y por lo que he leído para casi todas las futuras mamis también) el mejor de los tres. ¿Que por qué? Pues porque ese sueño incontrolable del primer trimestre desapareció, así que volví a estar llena de energía.

Fue en este trimestre cuando terminé la uni, aprobando todo (sí, con los años me he vuelto una empollona, quién lo iba a decir) y sobretodo sobretodo empecé a hacer palpable la llegada de mi cachorra: diseñé la habitación, empezamos con las compritas de los básicos (que comentaré en otro post) y llegaron los muebles de su habitación.

Después de la eco de las 12 semanas, donde nos dijeron que todo iba bien y que probablemente fuera una beba, compartimos la noticia con la familia mandando la foto de nuestro peludo. Quedó muy graciosa. Durante la eco y para variar, yo no pude dejar de llorar todo el rato. Al final dije "joé, cuando salga va a pensar la gente que me han dao una mala noticia". Pero es que me emocionó tanto ver las patadas que daba, cómo se movía para lo pequeña que era... Es un milagro. Y la tranquilidad, claro está, de que te digan que todo va estupendamente.

El papi desde el principio quería niño, pero se le iluminó la cara cuando supo que venía una guerrera. Es más, a modo de anécdota: la semana 13 tuvimos eco por el privado y nos comentó que él no tenía tan claro que fuera niña. Y ahí el papi se decepcionó porque se había hecho a la idea y ya no quería otra cosa. Además ya le habíamos elegido nombre (la verdad es que nos pusimos de acuerdo en seguida), así que fue un trastorno jajaaj.

A finales del segundo trimestre hicimos también la eco 4D, en Madrid, con mi madre y mi hermana. La beba no se dejó ver mucho, pero sí lo justo para verla sonreír y descubrir que ya desde ahí dentro era un calco de papá.

Pero con diferencia el momento más emocionante de este trimestre fue cuando sentí por primera vez sus movimientos. Es una sensación indescriptible. Al principio eran casi imperceptibles, además yo empecé a notarla con 16 semanas de embarazo, cuando lo normal es entre la 22 y la 28, dependiendo de dónde esté situada la placenta.

A medida que fueron pasando las semanas la iba notando más y más, iba descubriendo las posturas que le gustaban, cuándo tenía hipo o cuando estaba inquieta. Desde bien temprano dejó claro que venía a este mundo con ganas de juerga, rara era la vez que estaba quieta, y ahora sigue igual. Inocente de mí creí a aquell@s que dijeron... "a lo mejor luego te sale tranquilita". JA.

Mi niña nació espabilada y no para quieta ni cuando duerme. Y me encanta.